lunes, 18 de junio de 2007

El Currículum Constructivista

¿Qué es el currículum?

Podemos definir por currículum al conjunto de materias y actividades que cabe realizar para alcanzar un nivel educativo o una carrera. Este sería su significado desde la perspectiva del alumno. En lo que se refiere al docente, el currículum constituye el ámbito académico sobre el cual se materializa la actuación profesional, el cual se materializa en fuente de proyección, reflexión y valoración de la profesionalidad misma.

Desde la perspectiva constructivista, el alumno construye su propio conocimiento y lo que se construye, los significados que se hacen, depende de lo que el alumno aporta, tanto como de lo que aporta la situación. Desde esta postura el currículo puede ser entendido como el conjunto de experiencias de aprendizaje que permiten al alumno desarrollar su entendimiento.

Ahora bien, resulta importante mencionar las concepciones que tienen diversos autores sobre el currículo entre los que podemos mencionar:

Para Eigenmann (1981), un currículo:

1º Es un documento que proporciona al profesor la base para planificar su enseñanza

2º Contiene enunciados acerca de su uso

3º Implica objetivos que han de conseguirse en la escuela

4º Estructura los contenidos

5º Es un sistema en forma de bucle de retroalimentación, lo que implica su continua evaluación y mejora

6º debe incluir que en su desarrollo participen directamente los afectados por éste (y en especial los profesores)

Para Barauchemn (1971), el currículo es un documento escrito que sirve al profesor de punto de partida de su enseñanza, comprendiendo cuatro partes:

1º Una serie de afirmaciones sobre su utilización

2º una exposición sobre las metas de enseñanza a conseguir en la escuela

3º afirmaciones sobre la evaluación del propio currículo y su consecuente modificación.

Whecler (1976), y anteriormente otros como Tyler (1973) consideran el currículo como el conjunto de experiencias planificadas que se ofrecen al alumno bajo la tutela de la escuela. Las experiencias de aprendizaje y los contenidos deberían seleccionarse de acuerdo con los fines generales de la educación y traducirse en metas y objetivos definidos operativamente.

Stenhouse (1984), presenta una definición más amplia y acertada del currículo al considerarlo una tentativa de comunicar los principios y rasgos esenciales de un propósito educativo, de tal forma que permanezca abierto a discusión crítica y pueda ser trasladado efectivamente a la práctica.

Por otro lado, dentro del currículo se encuentran presente una serie de elementos curriculares entre de los que se puede destacar: objetivos, contenidos, relaciones de comunicación, organización, medios técnicos y evaluación.

- Objetivos: Tendrán el carácter de hipótesis a comprobar, utilizándose como guía y marco de referencia y no como metas terminales comunes a todos los estudiantes de un mismo nivel. Se formularán en términos generales, en principio, pidiendo desarrollarse en otros más particulares, destinados a orientar la labor de enseñanza en algún aspecto particular y en una realidad concreta. En cuanto a los criterios de selección de los mismos, estos podrán ser de tipo: epistemológico (tanto desde la epistemología del campo de conocimiento de que se trate, como desde la epistemología personal o procesos y estados de construcción individual del conocimiento), sociológicos (incorporando aquellos que son importantes para una cultura determinada) didácticos, ideológicos, etc.

- Contenidos: los contenidos quedarán, pues, caracterizados como recursos o instrumentos para el desarrollo o de objetivos educativos de todo tipo (actitudinales, normativos, conceptuales, de destrezas, etc.) los contenidos podrán seleccionarse opcionalmente, en función del entorno existente, los conocimientos previos de los alumnos, los medios disponibles, los intereses concretos de los estudiantes, etc.

- Relaciones de comunicación: unas relaciones de comunicación abiertas, caracterizadas por una mayor riqueza y al mismo tiempo mayor selección de la información, con una diversificación de las fuentes y una optimización de los canales de transmisión, que contribuyan a facilitar la socialización cognitiva, hacia un conocimiento compartido por medio de la negociación de los significados, contribuirán sin duda a mejorar la eficacia de la albor docente.

- Organización:

º Un sistema organizativo flexible, adaptable a muy distintos requerimientos

º Agrupamientos funcionales y diversos, dependiendo de las actividades a desarrollar

º Horarios igualmente flexibles que faciliten:

* El trabajo en equipo de los enseñantes.
* La puesta en práctica de actividades que precisen módulos horarios diversos
*

º La organización escolar debe ser coherente con unas relaciones de poder democráticas, aceptándose la existencia de unos derechos y deberes de profesores y alumnos.

- Medios técnicos: es obvia la necesidad de prescindir, por ejemplo, del libro de texto clásico como fuente de información primordial, para pasar al empleo de la biblioteca de clase o de centro y el archivo escolar (de términos, de procedimientos, de registros audiovisuales, de informes de investigaciones anteriormente realizadas, etc.)
- Evaluación: la evaluación, es algo imprescindible para el enseñante que desee conocer, controlar y mejorar su labor profesional, adoptando el papel de profesor investigador. (Stenhouse, 1984, Gimeno, 1983, Porlán, 1987).

Evaluación

La evaluación constituye una actividad compleja, la cual constituye una tarea esencial y necesaria en la labor docente. Se dice que es compleja debido a que en el proceso educativo puede evaluarse prácticamente todo, es decir, enseñanza, aprendizaje, acción docente, contexto físico y educativo, programas, currículo, aspectos institucionales, etc.

También se dice que es necesario que el docente posea cierta conocimiento teórico y práctico más o menos preciso producto de un conjunto de estrategias, técnicas e instrumentos los cuales le van a permitir evaluar los aprendizajes de los alumnos en los momentos pertinentes que el docente decida hacerlo, ya sea porque lo considere necesario o porque la institución o el currículo lo exijan. Es quizás por esta razón que es necesario señalar de forma enfática que la evaluación es parte integral de una buena enseñanza, se considera que no debe desligarse la evaluación de la enseñanza ya que sin la actividad evaluativo difícilmente podría asegurarse de que ocurra algún tipo de aprendizaje.

Así lo expresa Barriga y Hernández (2002): “La evaluación del proceso de aprendizaje y enseñanza debe considerarse como una actividad necesaria, en tanto que le aporta al profesor un mecanismo de autocontrol que le permitirá la regulación y el conocimiento de los factores y problemas que llegan a promover o perturbar dicho proceso” (Pág. 352).

De lo anteriormente comentado, se puede dilucidar que la actividad evaluativo es una forma para poder comprobar que ocurra algún tipo de aprendizaje, sin el aporte que este nos brinda sería difícil conocer acerca de los resultados y la eficacia de la acción docente y de los procedimientos de enseñanza utilizados, además sin la información que la actividad nos proporciona tampoco tendríamos argumentos necesarios para poder establecer correcciones y mejoras.

Ahora bien, desde la perspectiva constructivista de la enseñanza y el aprendizaje, la evaluación es considerada una actividad que debe realizarse tomando en cuenta no sólo al alumno sino también el desempeño que realiza el docente y su relación con dichos procesos.

Desde esta perspectiva las acciones evaluativos se encargan de orientar, interpretar y reflexionar para mejorar el proceso. En otras palabras, evaluación para y en el proceso de enseñanza-aprendizaje.

Por otro lado, dentro de la actividad evaluativo es posible distinguir dos tipos de funciones: la función pedagógica y la función social. La primera tiene que ver con la comprensión, regulación y mejora de la situación de enseñanza y aprendizaje, mediante la función pedagógica se puede obtener información la cual va a permitir saber que ocurrió con las estrategias utilizadas y como están ocurriendo en los aprendizajes de los alumnos, así de esa manera en ambos casos pueden realizarse los cambios y ajustes necesarios. Asimismo, puede decirse que la función pedagógica constituye una genuina evaluación continua dirigida a tomar decisiones de índole pedagógica y que además justifica y le da sentido a la evaluación. En síntesis se puede afirmar que los objetivos de la evaluación no sólo son los procesos de aprendizaje en los alumnos, sino también el proceso mismo de la enseñanza.

La función social de la evaluación, se refiere al uso que se da de esta más allá del proceso de enseñanza-aprendizaje los cuales tienen que ver con cuestiones referidas a la selección, acreditación, promoción, la certificación y la información a los otros, vista de esta manera se puede afirmar que la evaluación cumple su función social al afirmar ante la sociedad y comunidad si los educandos han alcanzado los logros académicos o si poseen determinadas capacidades que les permitan ejercer determinadas funciones sociales.

Puede decirse que tanto la función pedagógica como la función social pueden considerarse en principio como compatibles ya que responden a momentos diferentes en el proceso educativo.

¿Teoría Pedagógica o Simplemente una teoría del Conocimiento?

El constructivismo sin duda, una teoría epistemológica, es decir, es una teoría sobre la formación del conocimiento. En cuanto al ámbito pedagógico, el constructivismo tiene muchas connotaciones, según Delval (1997) y Soler (2006) dicen que “hoy todos son constructivistas”, ya que todas las personas construyen su conocimiento a través a partir de sus experiencias previas del contexto donde se desenvuelven. Por otra parte, estos autores…..con Coll en Delval (1997) dice que el constructivismo no es una teoría pedagógica en un sentido estricto, pero si da respuestas a ciertas propuestas que exigen las teorías pedagógicas. Por ejemplo una teoría pedagógica parte de cual es el hombre que se pretende formar y hacia donde se dirige esa formación. Por otra parte, la formación del docente constructivista responde a las exigencias de una teoría pedagógica.

Finalmente, podemos concluir que el constructivismo desde su origen no apareció como una teoría pedagógica sino del conocimiento. Pero si se puede trasladar el constructivismo al campo educativo, porque responde a ciertos principios de las teorías pedagógicas como tales.

Diapositivas de Constructivismo Pedagógico

Presentación

Referencias


•Barriga, F (2002). Estrategias docentes para un aprendizaje significativo México: Mc Graw Hill
•Coll, C (1991). Aprendizaje escolar y construcción del conocimiento. Barcelona: Piados
•Flórez, R (2005) Pedagogía del conocimiento. Santafe de Bogota: Mc Graw Hill
•Porlán, P. García, E. y Cañal, P. (2000) .Constructivismo y enseñanza de la ciencia. Sevilla: Díada.
•Sarramona, J (2000) .Teoría de la educación. Barcelona: Ariel
•Soler, E. (2006) Constructivismo, Innovación y enseñanza afectiva. Caracas: Equinoccio.
•Coll, C (2001) .Constructivismo Hoy. Aula de innovación educativa 102,72
•Delval, J (1997) Hoy todos son constructivistas. Cuadernos de pedagogía 257, 78-84
•Garzón, C y Vivas, M. (1999) Una didáctica constructivista en el aula universitaria. Educere, 3, 5, 34-38

Realizado por:

Ferrer, Gustavo
Hernández, Wendy
Sánchez, Yolmary
Vivas, Dany
Sección 01
"Corrientes Contemporáneas"

Representantes del constructivismo